sábado, 31 de diciembre de 2011

LAS RAZONES DE LA CORONA, LAS RAZONES OCULTAS DEL SR. X

Desde los tiempos en que el hábil Sabino hubo de dejar La Zarzuela, parece que no ha vuelto a entrar nadie en el staff real que tenga una conexión razonable con la realidad del mundo exterior. Parecen encontrarse en una especie de mundo ilusorio, aislados de la cotidianidad verdaderamente real. Las meteduras de pata de los sucesivos directivos de esa casa se repiten siempre en la misma dirección: enajenados de la calle y la vida.
¿Cómo puede haber puesto alguien en el discurso del rey, y él mismo decirlo tan tranquilamente, que la Ley es igual para todos, cuando el artículo 56 de la constitución vigente dice explícitamente “La persona del rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”, o lo que es lo mismo que el rey no puede ser acusado de delito alguno haga lo que haga.
¿Será que el rey, visto lo fácil que es cambiar la constitución en un par de días y a espaldas de la ciudadanía, está pensando proponer un interesante cambio constitucional y proponer que se suprima ese nada democrático artículo? Sospechamos que no, que vuelve a ser un resbalón de sus excelsos ayudantes y desde luego de él mismo.
Pero para más inri hay que ver la polvareda que ha levantado esa curiosa afirmación. Todo el mundo opina en España que la Ley no es ni mucho menos igual para todos, Se pone en la calle a banqueros y se mantienen por vida en la cárcel simples rateros, se absuelve de evidentes delitos a políticos poderosos y empresarios sin escrúpulos, mientras se pone en la calle a ciudadanos deudores de los poderosos bancos quitándoles sus casas y embargándoles sus sueldos, se deja en libertad a maltratadores que luego resultan verdaderos asesinos, se alargan años y años procedimientos que afectarían a gentes con influencias por medio de trucos extrañísimos, moviendo jueces y fiscales sin justificación alguna y se ejecutan sentencias rápidas para quien no tiene padrinos poderosos.
Ese es el corrupto sistema judicial español, como todo el mundo constata todos los días simplemente leyendo el periódico, y el rey nos suelta el insulto de que todos somos iguales ante la ley. Manifiestamente falso.

Pero es evidente que lo que más ha molestado a la ciudadanía es que haya querido excusar a su yerno, diciendo que la justicia investigará a este señor como si fuera uno más, cuando se ha publicado, y no ha sido desmentido en ningún momento, que él sabía de las corruptelas de su yerno desde al menos el año 2007 en que le exigió dimitir de su extraña fundación “sin ánimo de lucro” y lo tapó cuidadosamente enviándole con un sueldazo descomunal a cuenta de sus amigos de la Telefónica a vivir a los EEUU. Sólo cuando el asunto es ya un tremendo escándalo público se acuerda de que “la ley es igual para todos”, ¿o es que en el 2007, el 2008, el 2009 y el 2010, la ley no era todavía igual para todos?

Sin embargo lo más curioso del caso es que el tema sea conocido por un periódico conservador, bastante escandaloso, pero que hace realmente periodismo de investigación, y que bajo la dirección del Pedro J. Rodríguez ha levantado en otras ocasiones polémicas muy duras contra la izquierda.
Es cierto que la derecha española desde el siglo XIX no ha mostrado nunca ser monárquica, limitándose a apoyar más o menos a tal o cual monarca en activo según conveniencias puramente circunstanciales, como es el caso del actual rey pero no de la corona en sí.
Ciertamente, de los cuatro presidentes reales de gobierno que hemos tenido desde el fin de la dictadura, los dos socialistas se mostraron siempre respetuosos no sólo de la institución sino incluso muy afectuosos con la persona del rey, el Sr. Suárez se mostró hasta algo impositivo con aquel joven Juan Carlos de Borbón poco dado a la necesaria disciplina del cargo que debía ostentar, y el del PP se mostró en todo momento claramente antipático con el rey, procediendo a ningunearle y a situarle en todo momento como alguien prescindible y desde luego en situación de supuesta inferioridad con respecto a él, olvidándose quizás de que él era simplemente el jefe del gobierno.
Aún así es para muchos un misterio por qué el Sr. Rodríguez manifiesta tal empeño en sacudir hasta los cimientos la casa real española, eso sí, diciendo siempre con la boca pequeña que el rey no tienen nada que ver con las historias sobre su yerno que sacan a relucir en su periódico cada día.
Cierto que es vox populi que el actual jefe del Estado es un hombre enfermo que tiene cada dos meses que ser tratado hospitalariamente, aunque desde su entorno se afirme con todo rigor que son accidentes aislados y que está sano como un roble. Cierto también que la posible simpatía que tienen este hombre está lejísimos de la que puedan tener su hijo mayor y su nuera, personajes de un mundo pijo y señoritil que sólo caen bien en el misterioso ámbito de las revistas rosa, cierto que es un joven bastante antipático, al que jamás se le ha visto un solo gesto campechano, una sonrisa popular, un discurso cercano y un chascarrillo que provoque alguna complicidad popular.
Cierto también que nadie tiene idea de que ese joven tenga la menor capacidad de hombre de Estado, dado que nunca ha hecho más que actividades de ocio lujoso o de protocolo oficial vacuo.

¿Qué podría pasar si en medio de la crisis económica que no ha hecho más que empezar y de sus tremendas secuelas políticas y sociales, se planteara una crisis institucional acerca de la forma que deba tener la imprescindible jefatura del Estado?

En España la República ha sido siempre una institución querida y deseada por la izquierda social y ha tenido cuando ha triunfado un profundo sentido social y cultural. Ya en la proclamación de la IIª se intentó por la derecha fabricar una constitución que no fuera republicana más que por la cuestión de la jefatura del Estado e inmediatamente se archivó este intento aprobándose una constitución claramente social y progresista, y aún así durante dos años la derecha intentó por todos los medios entonces aún legales, socavar esa constitución, teniendo que recurrir al final a un golpe de Estado cruentísimo para liquidarla, sin por eso durante muchos años dejar de proclamarse republicana, pero de una república de derechas que sólo ellos defenderían. Y no hablamos sólo de los falangistas.

¿Y si las circunstancias acabaran mostrando dentro de tan sólo cuatro o cinco años, que es imposible evitar la caída de la corona en manos de un poco hábil y sensible Felipe VI, y se impusiera inequívocamente la necesaria proclamación de esa república que la izquierda lleva tantos años exigiendo con cada vez mayor apoyo popular?

Quizás hay en la España actual gente previsora en la derecha que está estudiando esta posibilidad como algo más que previsible, y recordando que si no tienen la derecha algo previsto en ese sentido se le puede volver a adelantar el pueblo vivo en primera persona.
Y derecha quiere decir derecha real no oficial, o sea el PP, y al menos el PSOE, y ya veríamos quienes otros, ya que Convergencia y Unió y el PNV siempre han sido republicanos de derechas.

Y claro, siempre hay genios clarividentes que iluminados por ciencia política infusa comprenden perfectamente que lo primero son las personas, por ejemplo disponer, previamente a que se pueda proclamar la república, de un gran estadista probado dispuesto a sacrificarse y asumir las duras responsabilidades de una jefatura republicana del Estado, un verdadero presidente con autoridad y presencia mundial.

Hay pocos que puedan pensar así con cierto fundamento, más bien sólo uno tan simple que habiendo demostrado en el pasado su escasa categoría de hombre de Estado, se atreva ahora a pensar que la patria le pueda necesitar para aún más altas miras. Y además es muy buen amigo de Pedro J. Ramírez.







viernes, 23 de diciembre de 2011

SE CUMPLEN LOS PEORES PRESAGIOS

    Como no podíamos esperar que fuera diferente, han alcanzado el máximo poder los peores gestores de la crisis.

Un tal Montoro era el ministro que inventó en España la burbuja inmobiliaria, la panacea universal en economía según su documentada opinión. Fue ministro de hacienda de Aznar y le aclaró que como el ladrillo, nada. Aznar se hundió por sus innumerables deficiencias políticas, pero nadie quiso ni supo avisar del desastre económico que había lanzado a la arena. Nadie, ni mucho menos los estrategas de Zapatero, que daban la talla que daban. Había que recordarles que sólo el necio confunde valor y precio, y que la economía especulativa sólo crea deudas, no riqueza, como ahora se demuestra clarísimamente. Ahora será quien decida la hacienda pública nuevamente. Ya había anunciado en campaña que la solución a los males económicos de la patria se resolverán de su mano volviendo al ladrillo, y para ello lo más importante será liberalizar la totalidad del suelo de todo el territorio estatal. Esto es, al menos, su proclamado objetivo. No nos ha sabido explicar qué tendrá que hacerse para liquidar la gigantesca deuda privada, ni el gigantesco e inútil parque inmobiliario sin posible venta, ni los impagados de promotoras o particulares, ni la ruina generalizada de miles de proveedores de la construcción, ni nada más, que lo bueno será conseguir que haya quien sea tan estúpido que decida financiar de nuevo no se sabe qué construcción. Genial.

Un tal Guindos era el segundo de a bordo con Aznar de aquel ínclito Rato que dirigió hacía el desastre la economía del país, luego dirigió la larga marcha hacia el desastre universal desde el Fondo Monetario Internacional y por fin se ha hecho cargo de Caja Madrid, más parece que como negocio privado suyo y de algunos de sus amigos, que como lo que se llamaba antiguamente obra social.
Recordemos que Rato dimitió del FMI casi a la vez que dimitía su compañero del Banco Mundial, éste por el célebre sistema americano de resultar públicamente acusado de ligerezas económico-sexuales, Rato por las bravas, declarando públicamente que aunque el puesto no era malo se sentía moralmente obligado a dejarlo para ocuparse de sus pobres hijos a los que parecía tener algo abandonados, ¡pobre!
Pues el tal Guindos era su mano derecha, pero en vez de irse al FMI a destruir la economía de medio mundo, decidió pasarse a Lehmann Brothers, ese banco que ha acabado la obra de su anterior jefe, provocando con la más burda política especulativa y con los más rastreros procedimientos fraudulentos, la ruina de todo el mundo con su bien organizada quiebra en el año 2008. Guindos era entonces el máximo representante de Lehmann en España, miembro del ejecutivo de Lehmann en Europa, y el autor desde Lehmann de la gran jugada de las cuotas participativas de la CAM, ahora en quiebra, y cuyos compradores, en general gentes de nivel medio, han perdido todo lo invertido.

Queda claro que el jefe Rajoy carece de toda idea de futuro, de cualquier cosa parecida a un plan financiero de Estado, de todo pensamiento económico realista, y de alguna expectativa que vaya más allá del mes que viene, si es que llega a llegar a tan largo plazo antes de la ruina generalizada. Amén.

viernes, 2 de diciembre de 2011

DURBAN

Aunque casi nadie se esté enterando por lo marginal que resulta cualquier información sobre el tema en los medios de comunicación generalistas, se está celebrando en Durban, Sudáfrica, la vigésimo primera conferencia mundial sobre el medio ambiente.
Una vez más se ponen encima de la mesa el calentamiento global, la emisión de gases de efecto invernadero, la destrucción masiva de los bosques, la desaparición y extinción de especies animales y vegetales, el precio de la contaminación, etc.
Nadie está ahora demasiado preocupado por poner en primera fila esta cuestión ante la urgencia de una crisis económica que en gran parte se ha producido precisamente por eso.
Ahora que se hunde la gran producción industrial del llamado primer mundo, va a resultar que la culpa de la destrucción del medio ambiente la tienen China, La India y Brasil. La verdad es que resulta bastante cómodo pensar así para evitar discutir el fondo de la cuestión.
Ningún país tiene la culpa de esta destrucción, los países son lo que son, lugares, espacios ocupados por gentes de todo tipo, la destrucción la provocan exclusivamente dos factores: la imparable avaricia de los dueños de las empresas contaminantes y arrasadoras del espacio natural, que ante la posibilidad de recortar un solo céntimo su cuenta de resultados de hoy les resulta hasta incluso de mucha risa destruir el mañana (inmediato), y el desinterés ciudadano por vivir más prudentemente, menos consumísticamente, más cuidadosamente. Según el discurso oficial ya no somos ciudadanos, somos simple y llanamente consumidores.
De lo primero, es preciso dejar de mentir con abstracciones impresentables: el Estado chino, dirigido por el autodenominado Partido Capitalista Chino, podrá estar más o menos preocupado con el supuesto bienestar material de sus ciudadanos, pero lo que sí que es seguro es que está preocupadísimo por el incremento de beneficios de los nuevos millonarios chinos, cuyas empresas compiten en todo el mundo con todo el mundo. No dudamos que la primera preocupación de los gobernantes brasileños sea la pobreza, pero parece que lo de la conservación del Amazonas, y los transgénicos, está claramente supeditado a la cuenta de resultados que las empresas, sean brasileñas o multinacionales, pueden presentar de su gestión en Brasil. Etc., etc., etc.
Y tampoco parece que en medio de la crisis importe a muchos millones de habitantes del planeta si su coche es más o menos destructivo, sino si sigue siendo más espectacular que el del vecino.
La destrucción no es ocasionada por países, sino por empresas y personas concretas, lo que se discute estos días en Durban son las consecuencias, no las causas, el problema es, evidentemente, el sistema, no los acuerdos o desacuerdos sobre el 3 % de disminución o incremento de los gases de efecto invernadero, porque sin discutirse el sistema, esos malditos gases, esos malditos transgénicos, ese salvaje consumo mundial de gasolina, esa defoliación generalizada, sólo puede incrementarse año tras año, como es el hecho. Y sobre el sistema si que hay un acuerdo entre todos los gobiernos y poderes reales del mundo: No se toca.
 Y conste que discutir el sistema no tiene nada que ver con aquel desastroso antiguo mecanismo de gobierno soportado por numerosos países durante muchos años del pasado siglo, llamado socialismo real o comunismo, que suponía que la naturaleza era algo a domeñar a cualquier precio. Ahora lo estamos pagando, y desde luego bastante caro. Discutir el sistema es algo que nunca debe permitirse la licencia de disculpar la destrucción masiva e indiscriminada de nuestro entorno natural, somos parte de él y hoy por hoy, somos unas víctimas más de nuestra estulticia al destruir nuestro propio mundo, pero hay unos culpables al cien por ciento por criminales insaciables, otros muchos, más o menos culpables, por estúpidos, y una inmensa mayoría de puras víctimas cuya hambre y miseria tienen responsables con una larga lista de nombres y apellidos muy concretos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

IMPORTANTES DEBATES POLÍTICOS

Tras la derrota del PSOE se ha abierto un gran debate interno del que no es ajeno el público en general. Es imprescindible aclarar si quien dirija el partido tras la debacle debe ser joven o mayor, hombre o mujer, catalán o no, cosas todas decisivas para salir de la situación de desastre en que se encuentran tanto el partido como el país.
A su vez los seguidores y opositores del Partido Popular, pleno triunfador electoral, debaten con intensidad si quien dirija la economía debería saberse públicamente ya o si es mejor esperar unos días.
Es exactamente la medida de la vida política de un país, que con razón manifiesta una desafección bastante generalizada de estos dos partidos.
A poco que se quiera indagar en los programas de ambos, se descubre que el PP carece de cualquier cosa parecida a un programa, y que el PSOE carece de cualquier cosa parecida a un programa.
Este es el perfecto camino para el cesarismo populista, el papel del líder, no el papel del partido, de sus ideas, de sus políticas sociales, económicas o de cualquier tipo.
En Alemania sabemos que la señora Merkel propone como alternativa a la crisis generalizada en la que ella tiene un papel clave el complacer a sus electores lo más posible para que no ganen los del partido contrario. En Francia sabemos que el señor Sarkozy centra su acción política en mostrar suficiente autoridad y grandeur como para que no le pisen el terreno los socialistas.
Sin duda el primer debate urgente que precisa nuestra sociedad es el del tiempo de la crisis: ¿seguimos mintiendo y afirmando que esto es algo pasajero y que despidiendo trabajadores, regalándole dinero a la banca y liberalizando el suelo para la construcción, se saldrá pronto, y todo volverá a ser como antes, o decimos por fin la verdades y aceptamos que esto va para muy largo, muy doloroso y muy destructivo?
Sólo cuando la sociedad entera incorpore a su pensamiento cotidiano que la crisis es tan profunda que no tiene solución en muchos años, que la solución vendrá por caminos salvajes, y que cuando se acabe, seguramente en diez o quince años más, el mundo no será ni siquiera parecido al que hemos conocido, podremos empezar a actuar con coherencia.
En segundo lugar lo que se debate es quien paga y a quien se va a cobrar lo mucho robado, estafado y malgastado durante estos pasados años. Esto requiere aclarar unas cuentas que hoy por hoy son absolutamente oscuras y que hacen referencia no a los valores reales de las cosas sino a los apuntes en papeles donde alguien ha escrito tantos y cuantos miles de millones sin que pudiera demostrar jamás que disponía de ellos realmente.
En tercer lugar hay que dejar de mentir también en la definición de la economía real. Probablemente cerca de la mitad de la economía real es la economía en negro, y no sólo del comercio de la droga, que tan útil resulta para tantísima gente, sino más bien de la banca, la construcción, el petróleo, las armas, y unos cuantos negocios más que están perfectamente permitidos por las leyes, y de cuyas gigantescas comisiones entregadas en puro negro por debajo de la mesa, dependen las principales inversiones financieras y especulativas del mundo.
 En cuarto lugar habrá que hablar algún día en España de Europa en serio. Europa es un simple club de negocios y como tal funciona, bien o mal, pero siempre y sólo como club de negocios, no como federación política, ni mucho menos social. Y esos bancos, esas multinacionales, esas financieras especuladoras que han construido la Europa comunitaria y que viven de ella, han hecho el negocio del siglo a costa de muchos factores, en buena parte por incluir a países de economía débil en el aparato de países de economía fuerte con la misma moneda, y eso siempre funcionará para beneficio de los primeros y no de los segundos, hasta que se agotan las posibilidades de los de economía débil y los poderosos les echen o se vean arrastrados también, que es exactamente lo que está pasando y lo que están discutiendo los fuertes.
Quedará unido a estos debates un tema ideológico de fondo referido a la profunda transformación económica que hace treinta años montaron tipos como la Sra. Tatcher, el Sr. Reagan, y sus acólitos del mundo entero. Ellos impusieron lo de esta economía ficticia y han provocado el desastre actual, con instrumentos de acción violenta como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, y si hacía falta, con ejércitos y servicios de espionaje que dejaron a media América, a casi toda África y a buena parte del medio oriente y el Asía central perfectamente arrasados, como así seguimos haciendo.
Y por último parecería sensato debatir de una vez a qué objetivos queremos dirigir la economía de un país como el nuestro que ha dedicado durante sus mejores años su dinero a algo tan improductivo como el ladrillo, dejando de lado las tecnologías, la investigación, la formación profesional cualificada, etc. Y la cuestión es decidir qué se pretende que sea este país dentro de veinte años, no la semana que viene.
¿Alguien se muestra interesado en abrir esos debates? Nos tememos que ni los grandes partidos, ni los pequeños, ni la patronal, ni los sindicatos dominantes, ni desde luego los financieros y banqueros, están por la labor.

domingo, 27 de noviembre de 2011

LOS OTROS RESULTADOS. LA TERCERA CÁMARA

Tiene no poco interés el estudio de los resultados de candidaturas que no han obtenido escaño.
Los dos principales han sido la que se definía como ecologista con un punto notorio de alternativa, EQUO, y la propuesta en defensa de los derechos de los animales y sobre todo antitaurina, PACMA. El primero aspiraba a obtener escaño, el segundo sólo pretendía medir sus posibilidades ante las próximas elecciones europeas en las que la circunscripción es estatal, sabiendo que a nivel provincial no tenía posibilidades en ninguna circunscripción. En las europeas puede obtenerse escaño con algo menos de ciento cincuenta mil votos y en estas ha conseguido superar la barrera de los cien mil.
EQUO se ha mostrado un tanto marginal y sólo los seguidores convencidos deben conocer su programa, sus ideas y sus propuestas. No ha sido capaz de ofrecer una propuesta clara y atractiva para el sector más alternativo y ecologista que podía ser su base. Además le han faltado los votos valencianos donde ha preferido ponerse de segundón de un partido nacionalista que a veces se presenta como de izquierda y a veces como de derechas, pero que en todo caso es el más fervoroso defensor de los bous al carrer, las salvajadas festivas con toros y vaquillas, la caza supuestamente tradicional masiva y no selectiva y la utilización masiva de fitosanitarios en agricultura intensiva, y que nunca ha levantado la voz contra la destrucción masiva del litoral por parte de las promotoras ya que según ellos eso es trabajo para los pueblos. En esas condiciones este partido nacionalista minoritario ha conseguido un diputado y EQUO ha perdido el suyo.
Por debajo de eso, llama la atención la subida proporcional de numerosos pequeñas agrupaciones fuertemente ideológicas y muchas de ellas simples sectas más o menos iluminadas, que han conseguido incrementos notables.
Se pueden analizar en cuatro sectores principales: partidos de izquierda de planteamientos rígidos y un tanto elementales, partidos fascistas, pequeños o no tan pequeños partidos que se mueven entre el nacionalismo y el regionalismo, y agrupaciones difusas que proclaman entusiasmadas su llamada a la buena voluntad ciudadana.
Entre todos, o sea todos los que no han sacado diputado ni lo esperaban, han obtenido bastante más de medio millón de votos (563.299).
Salvo errores aislados hay que interpretar que son votantes muy concienciados con su elección y de un cierto nivel de politización activa, que prefieren tirar su voto a la basura antes que participar con efectividad en un juego que consideran inútil y falseado.
Destacan los votantes de Escaños en Blanco, con casi cien mil votos. A los que habría que sumar en cierta forma los votos en blanco, lo que da un total de casi cuatrocientos mil votos, sin duda lúcidos, cívicos, y en general de gran conciencia política.
Como la abstención ha sido del 28,31 %, y los votos en blanco más los votos de Escaños en Blanco suman respecto al total de ciudadanos con derecho al voto, hayan votado o no, los votos en blanco el 2,7 % y los de la candidatura Escaños en Blanco un 0,3 %, el total de votos en blanco es de 3 %, casi cuatrocientos cincuenta mil votos. Esto representa una desafección de más del treinta por ciento de ciudadanos con derecho al voto. Si suponemos que un quince por ciento, siendo muy generosos en el cálculo, es puramente técnico, esto es de enfermos, inhábiles, marginales, etc., el resultado es que unos diez millones de ciudadanos o se han abstenido o han votado en blanco, más o menos los mismos que han votado al PP, y casi un tercio más de los que han votado al PSOE.

De los grupos de izquierda dura destaca el PCPE que sigue siendo una verdadera fuerza con 26.436 votantes, y la suma de los tres grupos de izquierda comunista o troskista que suman ellos solos más de cuarenta mil votos. El total, casi setenta mil activistas de extrema izquierda, es de una fuerza considerable, pero siguiendo las duras tradiciones de la izquierda jamás conseguirán actuar con eficacia electoral y seguramente ni lo pretenden.
Por el contrario los dos grupos fascistas militantes, España 2000 y FE de las JONS, suman tan sólo unos doce mil votos, si bien lo más llamativo es que han más que duplicado los resultados de las anteriores elecciones. Lo más llamativo es que el grupo más duro, España 2000 tiene algo más de nueve mil votantes pero sólo en dos provincias: Valencia y Castellón, donde es sabido que gozan de la protección de altos mandos locales policiales, y donde actúan como fuerza de choque de verdaderas bandas mafiosas de la derecha local, Camps y Fabra no han de ser ajenos a ese sorprendente ascenso que les llevó en las elecciones municipales a alcanzar incluso concejalías en pueblos de población media. Naturalmente que la inmensa mayoría de las organizaciones fascistas actúan en la clandestinidad y por tanto no resulta fácil cuantificarlas.
Sorprende la caída en picado de las escasas organizaciones puramente republicanas que prácticamente han desaparecido del ámbito electoral, en parte subsumidas por Izquierda Unida, y en parte incapaces de alcanzar los avales que la actual ley exige en cada provincia.
Llama también la atención la irrupción del Partido Pirata, que ha obtenido más de veinticinco mil votos, ahora que aunque la señora Sinde desaparezca del panorama político, a dios gracias, las cosas se van a poner todavía más oscuras con el nuevo gobierno y sus amigos del mundo de la SGAE, las grandes editoriales, y los amos de la informática de pago.
Al margen, salvo en el caso del Partido Andalucista quedan unos cuantos mínimos partidos regionalistas que no se han mostrado capaces de romper el debate PP-PSOE. Los andalucistas no han sacado diputado pero suman la nada despreciable cifra de setenta y seis mil y pico votantes. De forma comparativa con su pasado reciente siguen en vía muerta.
Alrededor de veintitrés millones de votantes han votado con resultado de alcanzar su partido alguno o muchos escaños. Algo más de once millones, o no han votado o han votado nulo, en blanco, o Escaños en Blanco. Algo más de medio millón han votado candidaturas que eran puramente testimoniales. El PP gobernará con los votos de un 31,6 % de los ciudadanos con derecho a voto. Es mucho, pero no ese apoyo masivo que proclaman. Los del PSOE no alcanzan más que un escaso veinte por ciento de los ciudadanos con derecho a voto. Léase al revés: un setenta por ciento no quiere verse gobernado por el PP, y un ochenta por ciento no quiere verse gobernado tampoco por el PSOE. Pásesele la cuenta a la tristemente mezquina Transición de los años 80.

Y al margen de este análisis no se olvide que este país tiene tres cámaras legislativas, o de poder real: el Congreso de Diputados, el Senado y el Tribunal Constitucional, las dos primeras electas por la ciudadanía, el Congreso con listas cerradas, ley d’Hont, circunscripciones excesivamente curiosas y avales preelectorales, la segunda mucho más abierta, pero de nulo valor real, y esa tercera no elegida por la ciudadanía, sino de tipo corporativo, como en el viejo fascismo, elegida por los tres quintos de parlamentarios: Calculen y vean que el PP se permitirá el lujo de no tener que negociar prácticamente nada para nombrar un Tribunal Constitucional de propiedad exclusiva, ni tampoco tendrán problema con el Consejo Supremo del Poder Judicial, ni con la elaboración de Leyes Orgánicas que son imprescindibles para el desarrollo de la legislación universal y europea que afecta al llamado Reino de España. Y para colmo el Gobernador del Banco de España, el penoso señor Fernández Ordóñez, cumple su mandato en junio próximo, y el nuevo todopoderoso gobernador será nombrado en exclusiva por el PP. Y eso con un simple apoyo de menos de un tercio de la población, pero con un sistema electoral y una transición profundamente agresivas con los derechos ciudadanos.





domingo, 20 de noviembre de 2011

DEUDAS, BENEFICIOS Y PARADOS

Según datos  publicados por Europa Press, las seis principales constructoras españolas tienen una deuda con la banca que al cierre de setiembre alcanzaba los 22.520.000.000 , y mantienen un pasivo de 61.135.700.00 .
El Estado español ha tenido pendientes unos vencimientos de deuda durante el año 2011 por un monto de unos 40.000.000.000 . Los vencimientos ya firmados para el año 2012 ascienden a 117.000.000.000 .
Esto indica el peso que la construcción tiene en la economía española, la deuda de las promotoras equivale en el año actual a la mitad de la deuda del Estado. No es poco.
Sin embargo el Estado español no consigue recaudar fondos con sus bajísimos impuestos y su descomunal masa de dinero negro que las grandes empresas y los bancos sacan fuera del circuito capaz de mantener el Estado con sus impuestos.
A su vez esas mismas seis principales promotoras y constructoras que han acumulado en ese periodo esa  deuda y mantienen en su balance ese pasivo, han tenido unos beneficios netos a 31 de setiembre de este año de 1.971.800.000 , que se han repartido limpiamente entre sus propietarios.
Y a la vez el paro ha superado ya los cinco millones de ciudadanos en un país de cuarenta y siete millones de ciudadanos, unos activos, otros que quisieran ser activos y nadie les emplea en nada, y casi un cuarenta por ciento de ancianos, niños, enfermos y lisiados, que se llama España.  
Con estos datos cabe preguntarse si el nuevo gobierno está dispuesto a corregir un desequilibrio tan escandaloso, o si por el contrario estará entusiasmado con la brillante idea de seguir apretando las tuercas de unos (la inmensa mayoría) para dejar volar hasta la estratosfera las de otros (la más exigua minoría). No en vano se especula con que el nuevo ministro de hacienda es un gestor de esos organismos financieros internacionales que han conseguido que se alcancen estas curiosas cifras de deudas, beneficios y paro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

¿QUIENES SOMOS? ¿DE DONDE VENIMOS? ¿A DONDE VAMOS?

Hace un mes escaso, un triste acuerdo parlamentario permitió a los dos partidos que nos gobiernan cambiar la sacrosanta y hasta hace poco purísima Constitución para incluir en ella un punto según el cual, el orden de prioridad en los pagos al que se obliga el gobierno en todo momento es el siguiente: Primero se paga a los bancos y agiotistas acreedores del estado, y segundo a funcionarios, servicios sociales, inversiones en obra nueva, investigación, desarrollo de infraestructuras, etc.
Esto quiere decir que cuando nos gobiernen más directamente que ahora los gestores y banqueros del FMI y de la gran banca internacional, como los Srs. Monti o Papademos, ellos deberán repartir los recursos que queden en caja, si quedan, de la siguiente forma: primero deberán llamar a sus jefes para preguntarles cuanto se les debe a cada uno, luego se les abona lo que haga falta según esta trascendental información, y al fin se ve si queda algo para médicos, maestros, funcionarios, etc., y en caso de quedar, se les reparte según una escalilla de peligrosidad social, primero a los que más follón puedan armar, y luego a los que sean. Obviamente sin mermar los sueldos de altos cargos, amigos de altos cargos con puestos de responsabilidad –léase asesores, conseguidores, comisionistas, etc.-, y sin mermar los imprescindibles gastos de representación ni de asesoría de imagen.
Y ahora resulta que cómo no hay nada en la caja del Estado,  nos informan que hay que pedir crédito para pagar la nómina de este mes a los funcionarios, y resulta que los banqueros y agiotistas que prestan, piden un rendimiento del 7 % de su préstamo.
No nos engañemos más, no piden, por explícita determinación constitucional, para pagar a los funcionarios ni para pagar servicios sociales, tal como han afirmado los dos partidos gobernantes y apoyan sus amigos de CiU, piden, porque lo indiscutible tras la profunda y pasmosa reforma de la hasta hace poco inmaculada Constitución, es que hay que pagar de forma ineludible y absolutamente prioritaria las deudas pendientes, de inmediato vencimiento, con esos mismos bancos que ahora les prestan.
Todos sabemos que quien pide créditos para pagar créditos vencidos está ya liquidado financiera y económicamente. Ese es ahora nuestro caso.

martes, 15 de noviembre de 2011

TODOS VENDEN CRECEPELOS MILAGROSOS

Todos los candidatos electorales pretenden convencernos de que ellos saben cómo salir de la crisis, crisis en la que estamos gracias a su empeñoso esfuerzo de años. Es razonable pensar que si ellos nos metieron deberían saber cómo salir, y por cierto, que bien que lo saben, pero desde luego no están dispuestos a decirlo en público por la sencilla razón de que si lo dijeran no les votarían más que los banqueros y las grandes inmobiliarias.
Ellos tienen la fórmula y la están aplicando con rigor: hundir en la pobreza y la marginación a millones de ciudadanos para que unos pocos miles alcancen cotas de poder y riqueza inimaginables.
Lo único que tienen que hacer es no agobiarse y marchar a un ritmo de destrozo social suficientemente razonable para que no se produzcan reacciones desagradables, y tengan que recurrir a procedimientos excesivamente groseros para mantener a la población tranquila aunque desesperada, desesperada, pero tranquila, paciente, no excesivamente agresiva, aunque indignada. Saben que todavía no es hora de levantar fuerzas propias que impongan el orden, un nuevo orden, desde luego. Todavía.  
Para ellos lo importante es ganar tiempo para ir construyendo ese orden nuevo que les de, a ellos y sólo a ellos, ciertas garantías de estabilidad y de fuerza suficiente. Para nosotros lo importante es reaccionar antes de que eso ocurra, no como en los años treinta.
Y para reaccionar es preciso decir la verdad, la que ningún candidato electoral está dispuesto a decir por aquello de que hay que dar mensajes optimistas, positivos, esperanzadores.
Y la verdad que quisiéramos escuchar por fin alguna vez y que nadie quiere decir en voz alta, es muy simple. La verdad única y segura, es que no se va a salir de esta crisis en diez, quince o veinte años, y que cuando la crisis acabe el mundo no se parecerá demasiado al que hemos conocido.
Y lo único que nos puede importar es saber atravesar la crisis en las condiciones mejores posibles para la inmensa mayoría, o sea, garantizarnos de verdad que habrá servicios sociales para todos aunque sean peores, pensiones y paro indefinido aunque tuvieran que ser más escasos, que no necesitamos tantos AVES, ni aeropuertos muertos, ni las innumerables autopistas que rodean a las grandes ciudades, sino buenos trenes económicos, buenas autopistas para las largas distancias, buenos transportes, no rascacielos de lujo, sino buenas casas baratas, no grandes coches de alta gama sino buenos coches económicos que consuman muy poco y que no dependan de la gasolina exclusivamente, no campos de golf, sino buen deporte colectivo y popular, no grandes escuelas privadas subvencionadas multilingües y de elite, sino muchas y buenas escuelas, buenos maestros bien pagados, buenas universidades que no dependan para su supervivencia de las empresas multinacionales y buenos centros de investigación que trabajen para el mañana.
Y así tantas cosas, que nos sobran y tantísimas que nos faltan. El objetivo de ellos es que cada día nos falten a nosotros más cosas y a ellos les sobren más, el nuestro es meter en la cárcel a los ladrones y estafadores profesionales que nos han traído hasta aquí y a sus evidentes y manifiestos encubridores, y que no nos falte lo imprescindible, viviendo todos mucho más prudentemente.

martes, 8 de noviembre de 2011

DEBATE-DIBATE

La primera cuestión es razonar quién ganó el debate-dibate. Pues es seguro que los únicos que ganaron fueron Izquierda Unida y UPD. La imagen era de más de lo mismo entre dos encarnizados contrincantes que no aportaban más diferencias sustanciales que matices en cuestiones sociales y contenía muy poca política.
Lo que sé resultaba evidente es la enorme senectud de nuestro sistema. Dos viejos gallos de nuestro panorama político, sin espolones, cansinos, enormemente vacuos, difusos y aburridos, discuten sobre el futuro, cuando representan puro pasado en época de crisis aguda.
Los dos desde hace treinta años han sido ministros de educación, y la enseñanza está en estado cataléptico, aunque la extensión y gratuidad sí que han sido un avance real, pero a costa de hundir la calidad, los dos han sido ministros de interior y vivimos en el país de la corrupción, lleno de mafias internacionales que se alimentan de la especulación inmobiliaria salvaje, los dos han sido vicepresidentes políticos del gobierno, y hemos llegado a un sistema en el que miles de ciudadanos han decidido dar la espalda a la vida política oficial y salir a la calle al no encontrar ningún otro cauce para expresar sus puntos de vista, y los dos hablan desde la posición de gente importante que nunca ha conocido más que por referencias indirectas, el paro, las más angustiosas dificultades económicas, los problemas cotidianos de millones de sus y nuestros conciudadanos.
El PP ha tenido un presidente del gobierno que era Inspector de Hacienda en excedencia, y pretende tener ahora otro que es Registrador de la Propiedad en excedencia, ese es todo su balance, altos funcionarios públicos con enormes sueldos y de profesiones de dudosa reputación. El PSOE ha tenido dos presidentes del gobierno, uno, abogado, que al fin y al cabo llegó muy joven al gobierno por mor de la historia más que de méritos propios, y un profesor universitario en excedencia, y ahora tiene a un candidato que es otro profesor universitario en excedencia. Todos estos excedentes de la administración, o sea funcionarios que no ejercen, son excedentes desde hace unos treinta años, o sea viven sólo de la política y de los extraños negocios que dependen del poder político. El balance es de una pobreza social descomunal.
Nótese que en la hora y media de debate nunca se habló de la juventud, nunca se habló de la corrupción, nunca se habló de la inmigración, nunca se habló del fracaso escolar, nunca se habló de los desahucios, nunca se habló en realidad de la realidad política y social del país que pretenden gobernar. Y nótese como para ninguno de los dos existe siquiera la España periférica, Cataluña, Euskadi, Galicia, todo eso es para ellos un mundo artificioso creado para fastidiarles, pero no reales, aunque catalanes, vascos y gallegos no se hayan dado cuenta todavía de que oficialmente o no existen, o si existen es mejor ignorarles para quien deba gobernar de verdad en la autodenominada España, a la que Rajoy llamó nación, y Rubalcaba país.
Y por tanto deducimos que nunca hablaron a la juventud, que ellos ignoran de forma casi absoluta, nunca hablaron a los corruptos que según ellos parecería que no existen, quizás porque los tienen demasiado cerca y demasiado dentro, nunca se habló de la inmigración, quizás porque saben que aún los americanos con derecho a voto por haber obtenido la ciudadanía española, no piensan votar en su inmensa mayoría y por tanto no les interesan para nada, nunca se habló del fracaso escolar porque para ellos parece que las familias y los maestros son sólo objetos a los que intentar manipular pero no ciudadanos reales con problemas reales, ni se dirigen a los desahuciados, que es un tema delicado si luego tienen que negociar sus campañas electorales con los bancos que desahucian con demasiada facilidad y sangre fría, ni hablaron a Cataluña, Euskadi o Galicia, ni hablaron  en suma de política. No hablaron ni quisieron hablar, en ningún momento, de una sociedad ya cansada de ellos y de sus pobres partidos, cansada de esa Constitución que entre ellos y con la firme ayuda del PC, escribieron, con el fin de ignorarnos a los ciudadanos de a pie.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

COMO DIJO EINSTEIN: TODO ES RELATIVO



Tras despedir a decenas de miles de empleados públicos, rebajar sueldos, pensiones, malvender el patrimonio público, y pagar miles de millones de euros, los griegos deben ahora aceptar ser gobernados directamente por el Fondo Monetario Internacional o declararse en bancarrota.

Grecia, la pequeña España

En la ciudad de Larissa capital de Tesalia, de 250.000 habitantes, hay más porsches per cápita que en Nueva York o Londres según un curioso estudio de quien fuera hasta hace poco jefe del Departamento Económico del primer ministro griego. Más aún, afirma este estudio que en toda Grecia hay más porsches Cayennes que contribuyentes que declaran ganar al año más de 50.000 €.
¿Cómo ha sido tan simple Camps de no haber ido a Grecia a estudiar las extrañas razones por las que Tesalia se ha conseguido situar por encima del nivel de corrupción de la Comunidad Valenciana? ¿Cómo se ha podido permitir una cosa así sin que intervengan las auténticas autoridades?
Ahora, sacan a relucir los indignados gobernantes alemanes y los airados dirigentes del Banco Central Europeo, que Grecia les ha estado engañando con sus cuentas desde hace muchos años. ¿De verdad no lo sabían? ¿De verdad hay muchos Estados que digan la verdad sobre sus cuentas a la hora de pedir crédito?
Todos lo sabían, pero lo importante era vender los porsches que fabrica la empresa alemana con sede en Sttugart a los nuevos ricos griegos, a los nuevos ricos españoles, a los nuevos ricos europeos en general. Naturalmente que a crédito, pero no a crédito de las empresas sino de una muy ligera banca y del Estado.
¿Y la banca ignoraba que daba créditos manifiestamente incobrables? ¿Y el gobierno alemán no lo sabía?
Todo era economía-ficción, pero era dinero que entraba en forma de unos papeles en los que alguien escribía y firmaba que algún día pagaría el precio de esos porsches a quien se los vendiera, por ejemplo a Alemania. O trenes, o maquinaria, o a Francia, o a quien sea, pero mañana, a crédito.
¿Que falseaban las cuentas? ¿Cómo Lehmann? ¿Cómo Enrom? ¿Cómo la CAM alicantina? ¿Cómo el Santander o el nuevo reluciente banco del Sr. Rato?
Verdaderamente es una indecencia que una pequeña región de Grecia haya usurpado el primer puesto en el ranking de corrupción a cualquier indigna región española, y especialmente a la que los trapisondistas de los diversos partidos valencianos han defendido con uñas y dientes como la región más corrupta de toda la eurozona. Caiga la vergüenza sobre Fabra, Ripoll y Camps.


España, el pequeño México

Pero lo más irritante es que el ranking de corrupción española no sea comparable al de un país como México. O al menos eso parece. Porque dicen los autodenominados expertos que ese nivel de corrupción mexicano se debe al narcotráfico.
Descansamos. La mayor entrada de droga de toda la Comunidad Europea pasa por España. Es una tranquilidad saber que lo de México es discutible.
Claro que nadie debe olvidar que hubo una guerra no del todo acabada en los Balkanes, que dirigía el ciudadano español Javier Solana, en la que se discutían cosas de no poca importancia.
Una, permitir o impedir que Rusia tuviera una salida al Mediterráneo como ha sido siempre su máxima preocupación, otra, permitir o impedir que la OTAN controlase la costa exyugoslava, con Croacia, Bosnia y Montenegro en primera fila, otra, controlar la ruta del oro blanco desde las regiones productoras (Turquía, Pakistán, Afganistan, Irán) hasta el corazón de la libre Europa, aunque esta última no resultaba ser más que un daño colateral de la guerra,  evidentemente imprevisible. ¿Qué hace la extraña región de Kosovo-Albania ahí en medio, incontrolable?
No sigamos mintiendo. La estrategia económica de lo que son las dos periferias decisivas, España y los Balkanes, se llama dinero negro. Claro que gracias a un Estado miembro fundador de la Comunidad Europea llamado Luxemburgo, a otro Estado europeo no miembro de la Comunidad llamado Suiza, y a un conjunto de semiestados internos, integrados de hecho y prácticamente de pleno derecho en la Comunidad, llamados Liechtenstein, islas del estrecho, Gibraltar, Mónaco, etc., verdadero entramado de paraísos fiscales. ¿O alguien hay que pueda decir que no se sabía el truco?
Lo que pasa es que en el llamado Reino de España y, en parte, en la verde Irlanda, se estaban intentando establecer posiciones cercanas a la de estos semiestados y eso es bastante más complicado.
Países donde sólo paguen impuestos los pobres y los tontos, donde los ricos tengan un estatus al margen de la Hacienda Pública, donde la justicia sea absolutamente dependiente, no de los gobiernos, que pintan poco, sino de los poderes reales, que no saben de colores políticos. Como en Luxemburgo, contando con que en este Estado los jueces pueden ser justísimos porque el Parlamento sólo aprueba leyes que les eximen de prevaricar, sin contar con que en un enclave de sólo seiscientos mil habitantes no resulta demasiado complicado que directamente todos sean ricos, y en España, con cuarenta y cinco millones de habitantes, las cuentas no salen.
La conclusión es simple: España era absolutamente necesaria para la Comunidad Europea. No por esas zarandajas del consumo, que desde luego era parte importante del trato pero no la esencial, sino porque hacia falta un verdadero fabricante de gigantescas masas de dinero negro que hicieran funcionar seriamente una buena parte de la economía de toda Europa. Ese ha sido nuestro triste papel y lo hemos cumplido a la perfección, no como esa chapuza de los griegos que no ha sido más que una broma comparada con lo nuestro. Esa es la verdadera razón por la que no se puede permitir que caiga España, y por tanto no se puede permitir que caiga nadie, ni Grecia.
Pero nadie crea que eso del dinero negro se hace tan a pelo como en México, se hace pasando por inmobiliarias y bancos. Y jueces, registradores y notarios. Si no, en una regulación tan fina como la de la Comunidad, resultaría imposible, y eso no le conviene a casi nadie, o al menos, a casi ningún poder real.


México, la pequeña China

Y lo de México no es nada comparado con lo que se está gestando en China. Crecimiento del 9 % anual, desplazamiento masivo del campo a la ciudad, un quinto de la población mundial, régimen político socialdemócrata con código penal drástico y corrupción generalizada, y un mecanismo interno de sociedades de apoyo financiero-comercial cerradas que no admiten fácilmente fallos.
De ese 9% de incremento del PIB anual en todo el país, le corresponde a la más próspera región, Shanghay, un 14%. Pero siempre hay un ¡Ay! De ese 14% un 9% se debe a la construcción y venta de viviendas, a la cruda especulación inmobiliaria.
Hay dos índices para interrogarse sobre la economía china: el mercado del cobre y el de petróleo. El de cobre porque es esencial para la construcción y las infraestructuras y está enormemente localizado, y el del petróleo porque China no lo produce. Y un tercero: el de la alimentación, porque a mil setecientos millones no es fácil ponerles la mesa cada día.
Pues, el de cobre está todavía en crecimiento, pero ya con serias dudas de futuro, el del petróleo, sigue imparable pero no crece, el de productos alimenticios está en suspenso desde hace meses, sin que nadie esté demasiado seguro de por qué.
Todos lo saben, la burbuja inmobiliaria en China está a punto de estallar, y como toda burbuja, irremediablemente. Las deudas acumuladas no salpican demasiado fuera del país dado el sistema (demasiado parecido al español) por el que la banca es regional y sus bromas de mal gusto se disimulan por la corrupción, la inescrutable contabilidad y su situación cortocircuitada con la contabilidad general del Estado. O sea que la contabilidad general del país es de lo más correcta, pero elude la deuda de las regiones y de los particulares, la de la banca local y la de las promotoras. ¿Les suena la fórmula?
Pero China no es la comunidad Murciana, es la quinta parte del mundo y es quien respalda por ahora la estabilidad del dólar y del euro comprando moneda y deuda de estas áreas.
Y la economía China no es como la occidental, es un poquito más complicada, si bien en el fondo es la misma. Las estructuras tradicionales del comercio y las finanzas están profundamente imbricadas con la estructura política y con las estructuras económicas oficiales. Luego, todas son tan falsas, tan en negro, como las de Lehmann Brothers o la economía griega, pero a lo bestia. Y nadie crea que los poderes económicos reales, los de las estructuras oficiosas, son más suaves que los mexicanos. Son aún más duros, por eso nunca pasa nada, porque en China todo el mundo lo sabe, y ese es el poder político real, sea bajo el nombre que se quiera, por ejemplo Partido Capitalista de China, único, omnipresente y todopoderoso, diríamos que casi eterno, como casi todo en China.
Así que deberemos concluir que efectivamente el orden (?) mundial está en evidente e inminente peligro.

domingo, 30 de octubre de 2011

LAS BUENAS INTENCIONES

Estamos de buenas y grandes propuestas: El PP propone crear millones de puestos de trabajo por el sencillo sistema de crear previamente un simple millón de puestos de empresarios que a su vez habrán de contratar cada uno a unos tres trabajadores. Digamos que es algo imaginativo y de fina elaboración económico-intelectual. Vamos, que están pensando que si cuela, cuela.
Pero el PSOE está ofreciendo otra interesante solución: crear puestos de trabajo abaratando la contratación ¿Nos lo podrían explicar con números? ¿quieren decir que los empresarios van a dejar de tener que pagar la seguridad social? ¿quieren decir que van a incrementar aún más los contratos basura? ¿o que pretenden dar subvenciones a los patronos en vez de mantener el paro a los trabajadores sin trabajo?
Grandes soluciones vacuas, mentiras de andar por casa, propaganda para convencidos, pero nada que pueda ofrecer fórmulas sobre las que discutir en serio.
Y además se plantean muy seriamente lo que consideran la piedra clave de la economía nacional: el crédito. Lo único que realmente importa es que los bancos vuelvan a dar crédito a los empresarios. Curioso que las preocupaciones de ambos partidos sean siempre las que les producen el buen cuidado de los empresarios y los bancos, y raramente las de los trabajadores, por algo será.
Así que de lo de crear puestos de trabajo es mejor que nos vayamos olvidando, la oportunidad se perdió hace ya más de diez años, y ahora es demasiado tarde para recuperar esa opción.
El ahorro privado y familiar permitía dos opciones: invertirlo en formación, en empresas nuevas, en trabajo, en comercio, etc., o en ladrillos. Ningún gobierno dudó cual era la opción más cómoda, fácil y miserable, y así decidieron que para qué trabajar en cosas complicadas cuando lo del ladrillo resulta sencillísimo, sólo requiere suficiente numero de currantes de baja formación, y de vividores que de carpetovetónicos poceros pasen a convertirse por el beso de la ranita milagrosa (¿o era de la princesa a la ranita?) en importantes empresarios inmobiliarios, y que eso se mantenga durante suficiente tiempo, y adobarlo con una loable política dedicada a darle a la fábrica de hacer interesados e interesantes amigos desde todos los ayuntamientos de España. Bingo.
Si durante los años de dinero fácil se hubiera empujado desde los poderes públicos al ahorro familiar a la inversión en estudios para los hijos, en investigación, en crear pequeñas empresas, en estructurar comercio, abrir la producción local a otros países, etc., en vez de impulsar la compra especulativa de apartamentos, ahora hasta podría ser posible mantenerse medio a flote en medio de la crisis, ya que el país es económicamente grande y tiene cierta infraestructura funcionando. Pero aquel ahorro no era más que una pequeña parte del dinero real que había, y la especulación inmobiliaria se hacía sin dinero real, se hacía con puro crédito bancario sin respaldo.
La conclusión es simple: es mejor avanzar paso a paso que dar saltos en el vacío, pero resulta aburrido, lento, poco atractivo, sobre todo para dirigentes políticos y empresarios manifiestamente idiotas, (del DRAE: Idiota: del latín idiota, y este del griego ίδιώτης. 1. Que padece de idiocia. 2. Que carece de toda instrucción. 3. Persona engreída sin fundamento para ello. 4. Tonto, corto de entendimiento). Elija el lector la acepción, una o varias, que le parezca que se ajusta mejor, salvando obviamente la primera.
Ahora es tarde para rectificar. Todo el que se ajusta a la estricta disciplina de la Sra.  Tatcher y el Sr. Reagan, y a la obediencia ciega al FMI y al Banco Mundial, ha elegido un camino sin vuelta posible. Y eso lo han hecho todos los gobiernos del mundo excepto los que por la excesiva pobreza de sus países no han podido ni planteárselo.
Así, que no prometan demasiadas tonterías. Agarre el gobierno el ultraneo PP, y la oposición el acomplejado PSOE, y acaben la tarea que entre ambos han comenzado. Nadie está en condiciones de ofrecer soluciones, pero ustedes menos que nadie.
No nos hablen de que los bancos van a dar crédito en cuanto ustedes les recen la novena de san Pancracio, nadie da crédito a una empresa que no vende nada de lo que produce, y el sesenta por ciento de las empresas de España se montaron sobre el bum de la construcción y ahora no pueden vender ni una escoba. Esa es la dura realidad, Ese tejido empresarial está literalmente condenado a desaparecer, y es ridículo que vayan a pedir créditos a unos bancos que tienen como principio fundacional dar crédito sólo a quien les garantice que lo va a devolver. Y sin vender, no se ingresa dinero fresco, y por tanto no se pueden devolver créditos. ¿Simple, no?
Dejen ya de prometer tontadas. Ni hay crédito, ni el dinero que le dan (le damos) a los bancos para eso de recapitalizarse va a ir más que a los bolsillos de los banqueros, locales o foráneos , ni hay industria competitiva suficiente para salir adelante, ni los parados podrán colocarse en nada en los próximos diez o quince años. Salvo que alguien piense en eso de colocarles de soldados en ejércitos patrióticos que resuelvan con más facilidad estos problemas.
Así que nos atrevemos a hacer una recomendación electoral: voten a los partidos que salgan a la palestra y que desde la tribuna pública proclamen humildemente “Nos hemos equivocado, somos los verdaderos culpables de este desastre, no mereceríamos más que la cárcel por lo que hemos hecho estos pasados años”.

sábado, 29 de octubre de 2011

LAS LECCIONES DE AMÉRICA LATINA



Siguiendo con las lecciones de América Latina, veamos quienes, cómo y con qué consecuencias llevaron al continente al descomunal fracaso económico, social y político de los años 80 y 90, y veamos cómo han ido saliendo esforzadamente de ese descomunal fracaso.
Bajo dictaduras o gobiernos de la derecha más rancia y oportunista se pusieron de rodillas ante el nuevo Gran Hermano: el Fondo Monetario Internacional, que les dio dos grandes recetas magistrales: liquidar el patrimonio nacional privatizando todas las propiedades del Estado, incluida la tierra, y obligarse a pagar sus deudas sean estas las que sean.
De su mano iban los grandes amigos del FMI: los agiotistas, los especuladores y los manipuladores. A sus espaldas y muy bien pertrechados, los agentes de seguridad USA, los gorilas locales y los paramilitares.
Los agiotistas internacionales no son como los de antaño. Ahora compran el 14 % de la cosecha mundial de café del próximo año, o el 8 % del cobre a extraer a un año vista, y deciden fríamente los precios mundiales de las materias primas y la alimentación. Los especuladores juegan con burbujas financieras creadas artificialmente en base a bajos o nulos intereses de los bancos centrales y provocan la aparición de deudas gigantescas que resultarán a la larga imposibles de pagar. Los manipuladores controlan por medio de inmensas redes montadas por los oligopolios mundiales, que los precios de las materias primas no puedan ser ajustados por los países productores. Muy pocas empresas tienen la capacidad de compra de materias primas a futuro y se pueden dar el lujo de marcar los precios a su antojo.
El caso del petróleo es típico. Todos los productores dependen para la extracción de unas pocas empresas petrolíferas que además controlan el transporte, el refino y hasta el menudeo. Naturalmente que gobiernos amigos y dóciles, cuyos dirigentes tienen pocas ganas de trabajar para sus pueblos y demasiadas de hacerse riquísimos, se ocupan de obedecer fielmente a esas empresas. De esta manera casi todos los países productores de petróleo venden a futuro, esto es venden el petróleo que se extraerá muchos meses después a los precios que deciden estas empresas para entonces, y que les permite a ellas imponer su máximo beneficio cuando pasados esos meses lo pongan en circulación. Pero no todos los productores actúan así: Los tres principales que se niegan a seguir este sistema y venden sólo a tocateja son Libia, Venezuela y Siria. Saque el lector las consecuencias que pueda pensar que se derivan de hechos demasiado recientes.
Y volviendo a América Latina. Después del gran descalabro, de la dura y difícil salida del caos, de la compleja y paciente reconstrucción de gobiernos democráticos y de izquierda, nos dirán dos buenos consejos: No se despatrimonialice nunca al Estado, y no se paguen necesariamente todas las deudas. Justo lo contrario de lo que está ahora haciendo a sangre y fuego toda Europa. Demasiado tarde le explicarán esto al Sr. Zapatero, que de todas las maneras no pensaba escucharles. Quizás sabiendo esto es por lo que no han ido a la reciente cumbre iberoamericana casi ninguno de los mandatarios de América Latina, que están muy ocupados sacando a sus países con mejor o peor fortuna del desastre al que les llevó el malhadado FMI. Y eso sin olvidar lo mal que sienta en esos países que la ya tan europea como norteamericana OTAN ocupe Irak, Libia o Afganistán para precisamente imponer a cañonazos las buenas doctrinas del FMI, porque al fin y al cabo Irak y Libia son dos de los mayores productores de petróleo mundiales y Afganistán la pieza clave para sacar de Asia Central sus inmensas reservas de gas y petróleo sin tener que pasar por Rusia.





jueves, 27 de octubre de 2011

EL LLANTO DEL BUEN BANQUERO


En medio de las ácidas polémicas sobre el euro, la recapitalización de la banca europea, la deuda soberana y tantas otras problemáticas cuestiones, surge una lucecita para el ciudadano de a pie.
Las últimas decisiones de la cumbre de Bruselas reciente exigen a los bancos españoles que demuestren que tienen en sus cajas dinero suficiente para hacer frente a sus obligaciones, y que en el caso –que es el caso- de no tenerlo lo consigan de donde sea de forma inmediata.
Total que los cinco grandes de nuestra amiga la banca española, tienen que agenciarse nada menos que veintiseis mil millones de euros ya mismo sacados de donde puedan para que el Banco Central Europeo les de cancha o les liquide por derribo negándoles el crédito fácil del que hasta ahora han estado disfrutando mientras los humildes ciudadanos no vemos un céntimo ni en foto.
A diferencia de los innumerables analistas, periodistas, políticos y financieros que se rasgan las vestiduras ante tamaña exigencia, hay que comprender que la inmensa mayoría de la ciudadanía no podemos menos que alegrarnos de ver como nuestros queridos banqueros han de tomar ahora la purga que nos han hecho tomar a nosotros toda la vida. Desde luego que todos debemos tener claro que cualquier cosa que perjudique aún mínimamente a un banquero es algo que necesariamente causará enorme alegría a cualquier persona decente.
Pero no somos tan inocentes como para creer que este nerviosismo de nuestros banqueros ante estas desproporcionadas e injustas exigencias son un triunfo de la ciudadanía. No son más que las imposiciones de los responsables de un mecanismo que se les está yendo de las manos a todos ellos, en realidad, el simulacro de dinero fácil inexistente que han estado organizando los últimos treinta años.
Y sin embargo cuando oímos a los banqueros gritar indignados que les están haciendo un atraco a mano armada, no podemos dejar de soltar nuestra gratificante sonrisa.
Y nos alegramos no sólo por verles airados contra semejante injusticia social, sino porque intuimos que algo se está derrumbando y que, total, a nosotros nos coge ya acostumbrados, pero a ellos se les complica un tanto la cosa.
Sería ridículo pensar que hay algo en la gran banca que no sea una estafa, un robo, un crimen, que nadie puede llegar a ser presidente de un gran banco si no está dispuesto en todo momento a asesinar a su padre y meter a su madre a un prostíbulo, ya que si dudara por un momento, tiene a su alrededor veinte o treinta fieles colaboradores que sin duda alguna están dispuestos a hacerlo, y que tienen como principal objetivo en su vida el de quitarse de en medio a su jefe y ocupar su lugar.
Así que ahora vamos a disfrutar de un nuevo y brillante espectáculo: Si hasta ahora ellos hacían de leones y nosotros de cristianos de circo, ahora nosotros –o lo que queda de nosotros- hacemos de espectadores y ellos de graciosos gladiadores matándose ente ellos para nuestro particular disfrute.
Políticos electoralistas, banqueros, especuladores internacionales, agiotistas, y sus corifeos de todo signo, acaban de inaugurar la segunda fase de la gran crisis. Nosotros, los ciudadanos, estamos ya al borde de la extinción, así que podemos ya empezar a pensar en la mucha razón que tuvo el melenudo Sansón cuando gritó aquello de muera Sansón y mueran los filisteos mientras contribuía empeñosa y decididamente a la caída del templo sobre las cabezas de ellos y de él mismo.